Por qué voto a Vox

1 El despertar

Al entrar en la región de Murcia, el cielo se vuelve plomizo. Hay alerta naranja por una nueva gota fría. En la anterior, en septiembre, murieron varias personas; los torrentes arrasaron cultivos, calles y casas; hubo pérdidas millonarias, y el Mar Menor acabó envenenado, con una costra de peces muertos flotando en la orilla. Los goterones comienzan a pintar el asfalto cuando nos encontramos en un restaurante de carretera con Daniel Ruiz, de 45 años, divorciado con dos hijos, ingeniero agrícola, votante y afiliado de Vox. Ejerce tareas de asesoramiento y supervisión para una empresa de cítricos con decenas de hectáreas entre Murcia y Almería. Se pasa el día en el coche entre cultivos. Viste chubasquero, botas de monte. Dice que lo primero que le enganchó de Vox fue “el vídeo del elefante de Alejo Vidal-Quadras”. En ese clip, el histórico político del PP, luego cofundador y fugaz presidente de Vox (dejó la formación en 2015), explica con dibujos animados que uno de los problemas de España es su Administración pública. “El elefante es el Estado”, dice. “Ese tinglado complejo, gigantesco, ineficiente”. Habla de autonomías, Ayuntamientos, diputaciones, empresas públicas… Concluye que hay una “sufrida mayoría que trabaja más de seis meses cada año para alimentar al elefante y la ufana cuadrilla que lo cabalga”. Propone una solución: cambiar el paquidermo por un caballo.

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