El misterio del barco fantasma que navegó un año y medio a la deriva

Es difícil que un buque de 2.400 toneladas encallado en los acantilados de Irlanda pase desapercibido. El primero en avistarlo, el domingo pasado, fue un corredor que hacía ejercicio junto al pueblo pesquero de Ballycotton, próximo a Cork. Ese mismo día la guardia costera irlandesa envió al lugar un helicóptero con la esperanza de contactar con algún miembro de la tripulación, pero nadie daba señales de vida a bordo, recoge The Washington Post.

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