¿Por qué muchas niñas faltan al colegio cuando tienen la regla?

Diana Sierra tenía 12 años cuando le vino la regla por primera vez. En ese momento sintió “que se cerraban, literalmente, 100.000 puertas”. Vivía en el seno de una familia humilde en un pueblecito de Colombia llamado Santuario. Coleccionaba aventuras en la naturaleza y matrículas de honor en el colegio, pero cuando tuvo su primera menstruación las palabras de su madre transformaron en una lacra la llegada de la menarquia: “Ya no eres una niña. Ya eres una señorita y tienes que comportarte como tal”. Diana lanza unas comillas aéreas vistiendo de sarcasmo la palabra “señorita” y el dulce tono de su voz adquiere una creciente indignación al recordar la lista de restricciones que su madre aconsejaba: “Ya no puedes jugar con los niños, no puedes correr, no puedes saltar, no puedes, no puedes, no puedes, no puedes…”.

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