La película que no rodará el tiburón

Spielberg lo pintó en el cine con los colores del rojo sangre y el tiburón es la metáfora del miedo que sobresale del mar. Sobrevivió a los dinosaurios y simboliza la curiosidad insaciable de los peces. Desde antes de que el cine lo sirviera como metáfora del depredador desesperado es símbolo de la violencia. Su boca, sus ojos, sus curvas, dice Pablo García Salinas, que los mima en el Oceanogràfic de Valencia, “nos echan para atrás”. Él los estudia, los respeta y los ama.

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